Responsables del VEL: Ernesto Derezensky,Marcelo Marotta y Graciela Ruiz. Gustavo Kroitor, Ernesto Rizzo y Patricia Sawicke.
sábado, 2 de marzo de 2019
viernes, 1 de marzo de 2019
Odiar es pertenecer
"¿Odiar es pertenecer? Tal vez haya mucha gente que pueda sentirse "alguien", incluyéndose en el inmenso y prestigiado grupo de los "no negros" o de los "no judios", pero como ya dijo Auguste Bebel: "El antisemitismo es el socialismo de los imbéciles". Burlarse de alguien por su condición de diferente es no darse cuenta de que ser persona es ser diferente."
Esta cita (del libro "Odiar es pertenecer", escrito por Rudy y Eliahu Toker, pág11) se fundamenta en el mecanismo por el cual, el principio de afirmación propia se sostiene del rechazo y de la exclusión, del "no"al otro, a partir del cual, encuentro mi pertenencia y mi identificación, en este caso imaginaria. El odio al diferente que funda el odio racista tiene la misma lógica que el odio por el otro, por cualquiera partenaire del cual se me haga evidente su forma de goce, que no me incluye y que es inevitablemente distinta a la mía.
La imagen es del Festival de arte urbano Latidoamericano. (Perú, México, Colombia y Argentina)
viernes, 22 de febrero de 2019
"Eh, tú, lámpara, pañuelo, plato"
..........me atreví a formular una construcción: de niño, a la edad de 6 años, él ha cometido algún desaguisado sexual entramado con el onanismo, y recibió del padre una sensible reprimenda. Este castigo abría puesto fin al onanismo, si pero por otra parte dejó como secuela una inquina inextinguible contra el padre y fijo para todos los tiempos su papel como perturbador del goce sexual. Para mi gran asombro, el paciente informo entonces que su madre le había contado repetidas veces un suceso así de primera infancia, y evidentemente no había caído en el olvido porque se anudaban al suceso cosas bien singulares. Pero su propio recuerdo no sabía nada de eso. Ahora bien, he aquí el relato:
Cuando él era todavía muy pequeño, ....debe de haber emprendido algo enojoso, por lo cual el padre le pegó. Y entonces el pilluelo fue presa de una ira terrible e insultaba todavía bajo los golpes de su padre. Pero como aun no conocía palabras insultantes, recurrió a todos los nombres de objetos que se le iban ocurriendo y decía: "Eh,tú, lámpara,pañuelo, plato." etc. El padre sacudido cesó de pegarle y expresó: "¡Este chico será un gran hombre o un gran criminal! (O.c. S.Freud Tomo X, pág 161)
El sujeto opina que esta escena ha sido muy importante, porque el padre no le volvió a pegar y el mismo piensa que esta escena esta en el origen de la alteración de su carácter.
Freud interpreta que por la angustia que sintió ante la magnitud de su propia ira se volvió cobarde desde entonces. Además durante toda su vida tuvo una angustia terrible a los golpes y se escondía lleno de horror e indignación cuando pegaban a alguno de sus hermanos.
Esta famosa escena infantil del hombre de las ratas, es paradigmática con relación a la cólera, el insulto y la indignación. Llama la atención la naturalidad con la que Freud toma el castigo corporal ejercido por el padre, sin duda es una cuestión de época. Aunque generalizada o aceptada socialmente, la violencia física ejercida por un adulto hacia un niño siempre tiene consecuencias subjetivas. En este caso según Freud, la cobardía y la angustia, el horror y la indignación frente a los golpes. Pero también una tensión agresiva permanente, manifestada en sus fantasías. Fantasmas donde se pretende estabilizar y cernir una experiencia de goce.
Temprana experiencia traumática de goce, trauma por la experiencia de agujero en el tejido de las representaciones del sujeto.(E. Laurent, "El reverso de la biopolítica" pág17) Y es en el borde de ese agujero (A/) donde se precipita algún significante en el intento de capturar lo indecible del Otro.
Así el pequeño hombre de las ratas nos revela la lógica del insulto, captar el ser del Otro en la injuriosa reducción de su ser a un mero objeto.
Graciela Ruiz
Cuando él era todavía muy pequeño, ....debe de haber emprendido algo enojoso, por lo cual el padre le pegó. Y entonces el pilluelo fue presa de una ira terrible e insultaba todavía bajo los golpes de su padre. Pero como aun no conocía palabras insultantes, recurrió a todos los nombres de objetos que se le iban ocurriendo y decía: "Eh,tú, lámpara,pañuelo, plato." etc. El padre sacudido cesó de pegarle y expresó: "¡Este chico será un gran hombre o un gran criminal! (O.c. S.Freud Tomo X, pág 161)
El sujeto opina que esta escena ha sido muy importante, porque el padre no le volvió a pegar y el mismo piensa que esta escena esta en el origen de la alteración de su carácter.
Freud interpreta que por la angustia que sintió ante la magnitud de su propia ira se volvió cobarde desde entonces. Además durante toda su vida tuvo una angustia terrible a los golpes y se escondía lleno de horror e indignación cuando pegaban a alguno de sus hermanos.
Esta famosa escena infantil del hombre de las ratas, es paradigmática con relación a la cólera, el insulto y la indignación. Llama la atención la naturalidad con la que Freud toma el castigo corporal ejercido por el padre, sin duda es una cuestión de época. Aunque generalizada o aceptada socialmente, la violencia física ejercida por un adulto hacia un niño siempre tiene consecuencias subjetivas. En este caso según Freud, la cobardía y la angustia, el horror y la indignación frente a los golpes. Pero también una tensión agresiva permanente, manifestada en sus fantasías. Fantasmas donde se pretende estabilizar y cernir una experiencia de goce.
Temprana experiencia traumática de goce, trauma por la experiencia de agujero en el tejido de las representaciones del sujeto.(E. Laurent, "El reverso de la biopolítica" pág17) Y es en el borde de ese agujero (A/) donde se precipita algún significante en el intento de capturar lo indecible del Otro.
Así el pequeño hombre de las ratas nos revela la lógica del insulto, captar el ser del Otro en la injuriosa reducción de su ser a un mero objeto.
Graciela Ruiz
lunes, 11 de febrero de 2019
El insulto, el odio y la cólera
……..el uso del significante como insulto apunta al ser del otro, apunta al otro en el lugar de lo indecible, allí donde el ser mismo excede las posibilidades de la lengua. Por eso el insulto- primera y última palabra del diálogo, según Lacan- es un intento de decir la cosa misma para tratar de circunscribirla como objeto “a” y de ese modo atrapar al otro, aislarlo y atravesarlo en su ser ahí, en su Dasein, en la mierda que es………Lacan compara el insulto con el juicio final……la sentencia final implica que el sujeto ya fue pesado y contado. En otras palabras el insulto encarna el "tú eres eso", lo que el sujeto encuentra al final del análisis. De manera general el "tú eres eso" es más bien despectivo.
Considerando el caso "Marrana" se entiende el lugar fundamental del insulto en la teoría de la psicosis en Lacan.
.............La formula del insulto aparece cuando en el desfallecimiento del Otro como lugar del significante (A/) emerge el ser del sujeto como "a", y entonces surge del fondo de la lengua un significante que intenta atrapar precisamente el momento de lo indecible. Por eso el epíteto apunta a decir lo propio de un sujeto. Y por eso el odio es uno de los caminos al ser.
Evidentemente el insulto está ligado a un afecto y se presenta cuando no hay más palabras para decirlo, cuando ya no es posible razonar, y uno se sofoca de cólera. Que se haya hecho de ella un pecado capital ya indica su importancia...todos los pecados se relacionan con el objeto "a".....Lacan nos recuerda que la cólera surge "cuando las clavijitas ya no encajan con los agujeritos". la cólera que rodea al insulto aparece en el momento en que , cuando surge "a", el ser del Otro en su abyección, por más que recorra los significantes no logra encajar en ese pequeño agujerito. Luego se selecciona uno ¡cualquiera! que en la caída en la anulación de todos los significantes - que escribe A/- se salva del desastre y aparece como una flecha para intentar convertirse en el significante del ser del Otro, esto es el significante del Otro como objeto "a". Por eso la cólera es un afecto de "a".
.........................se podría definir el objeto "a" como principio de un determinismo irracional.
El banquete de los analistas, curso de J.-A. Miller pág 105, 106, 107 y 108
viernes, 1 de febrero de 2019
La cólera
Según Lacan, el odio – al igual que las demás pasiones
relativas a lo simbólico – debe distinguirse con claridad de la cólera como
irrupción de lo real que surge cuando, en una trama simbólica bien establecida,
las clavijas dejan de entrar en los agujeritos (según la expresión de Péguy).
Ello no significa que odio y cólera carezcan de relación – se puede pasar de
uno a otro. ¿Pero cuál es la especificidad de la cólera? Este afecto no fue
objeto de una atención especial por parte de Freud, pero en los Estudios sobre
la histeria (Tomo II, pág 212-214) Breuer lo vinculó con la ruptura de la asociación y con la pérdida
del sentido – algo que hoy caracterizaríamos como un quiebre en el enlace
entre S1 y S2. De hecho, Lacan considera que ningún afecto y ninguna
pasión, de la angustia a la cólera, puede comprenderse sino en relación con el
significante.
Luego, resaltamos que si la cólera, como irrupción de un
real, está necesariamente vinculada al significante, diferenciarla de la
violencia nos lleva a constatar que ésta puede ser la consecuencia de aquella,
en la medida en que la separación respecto del Otro puede llevar a un
cortocircuito donde la palabra falta al discurso.
(argumento del Enapol 2019)
El Odio
A partir de Freud, podemos resumirlo como sigue. En el complejo de Edipo, el odio corresponde al deseo de muerte alimentado por el sujeto hacia el rival en el amor.(Lacan, Los complejos familiares, Otros escritos p.49)
Si la libido se enlaza con la crueldad, el odio puede derivarse del amor.(Freud, Tres ensayos de teoría sexual, Vol VII p.151-152)
Reprimido, el odio puede reforzar un amor intenso, o bien constituir la fuente de una hipermoral o de síntomas obsesivos. (El hombre de las ratas, Tomo X 143, 186,188 y Predisposición a la Neurosis obsesiva. Contribución al problema de la elección de la neurosis Vol XII p.345)
Un enamoramiento incipiente suele ser percibido como odio, un amor al que se deniega satisfacción se traspone fácilmente en odio, y en ciertos estadios del enamoramiento ambos sentimientos pueden coexistir. (Freud, El Yo y el ello, Vol. XIX p.43-45)
Lo que Freud llama ambivalencia tiene su fuente en el complejo paterno vinculado al crimen primordial. Pero amor y odio no tienen un origen común, sino desarrollos diversos antes de devenir opuestos bajo el influjo de la polaridad placer-displacer y de la organización genital.(Freud, Pulsiones y destino de pulsión p.131-134)
El odio es más antiguo que el amor: es rechazo, expulsión del Otro, y se remonta a la Ausstoßung aus dem Ich (expulsión fuera del sujeto) que constituye a lo real como lo que subsiste fuera de la simbolización. (Freud La negación, vol XIX p.256-257. Lacan, Respuesta al Comentario de Jean Hyppolite Escrito 1, p.369)
Ese aspecto original del odio es relevante, no sólo en lo que dice de la vida amorosa de un sujeto (incluida la transferencia analítica), sino también en relación con los fenómenos de masa. (Freud, Psicología de las masas, vol XVIII y Moises y la religión..vol XXIII p.87-88)
Lacan propone leer el odio como una pasión del ser, al mismo
título que el amor y la ignorancia. (Lacan,Variantes de la Cura tipo Escrito p.341)
En efecto, el odio es, al igual que los otros dos, una vía en la que el ser puede formarse negando el ser del otro.(Lacan, La dirección de la cura. Escrito p.597-599)
Al insertar el odio en este triángulo, Lacan inaugura su crítica de la noción freudiana de ambivalencia, reconociendo el par amor-odio como la cara única de una banda de Moebius, (Lacan, El Atolondradicho, Otros escritos, p.500) pero tomando en cuenta que Freud demostró que sus dos aspectos no tienen soporte común.
Los tres registros (imaginario, simbólico y real) permitieron situar en lo imaginario el odio nacido del interés que en los celos manifiesta el sujeto por la imagen del rival, y también la destrucción del otro situada en un polo de la relación intersubjetiva. (Lacan Seminario 1, p.403-404)
En efecto, el odio es, al igual que los otros dos, una vía en la que el ser puede formarse negando el ser del otro.(Lacan, La dirección de la cura. Escrito p.597-599)
Al insertar el odio en este triángulo, Lacan inaugura su crítica de la noción freudiana de ambivalencia, reconociendo el par amor-odio como la cara única de una banda de Moebius, (Lacan, El Atolondradicho, Otros escritos, p.500) pero tomando en cuenta que Freud demostró que sus dos aspectos no tienen soporte común.
Los tres registros (imaginario, simbólico y real) permitieron situar en lo imaginario el odio nacido del interés que en los celos manifiesta el sujeto por la imagen del rival, y también la destrucción del otro situada en un polo de la relación intersubjetiva. (Lacan Seminario 1, p.403-404)
La crítica de la ambivalencia culminará en la
noción de odioamoramiento, neologismo acuñado por Lacan (Seminario XX pág 118) como un modo
de poner en su lugar el odio –que se dirige al ser– y el amor –que no implica
el bienestar del otro.
J.-A. Miller enlaza la castración femenina con el odio a la
feminidad (Miller, El Otro que no xiste...p.420) y, de manera similar, el goce del Otro al odio racista. (Miller Extimidad. p.53)
Ambas fórmulas podrían reducirse a una sola: se odia la manera particular en que el Otro goza, justamente porque no es la propia o porque sustrae la propia. Pero ese Otro es Otro en mí, o sea que la raíz del racismo es el odio al propio goce. Sin embargo, ¿cómo entender la violencia que ese racismo puede suscitar? Hay aquí algo en lo que debemos detenernos: la distinción entre odio y violencia. El odio al goce del Otro es lo que Lacan refiere al kakón.(Lacan, La agresividad en psicoanalisis. Escrito p.115-119 y Acerca de la causalidad psíquica, p. 173)
¿Es entonces el odio un modo de constituir al Otro, aunque más no sea mediante su exclusión?
Ambas fórmulas podrían reducirse a una sola: se odia la manera particular en que el Otro goza, justamente porque no es la propia o porque sustrae la propia. Pero ese Otro es Otro en mí, o sea que la raíz del racismo es el odio al propio goce. Sin embargo, ¿cómo entender la violencia que ese racismo puede suscitar? Hay aquí algo en lo que debemos detenernos: la distinción entre odio y violencia. El odio al goce del Otro es lo que Lacan refiere al kakón.(Lacan, La agresividad en psicoanalisis. Escrito p.115-119 y Acerca de la causalidad psíquica, p. 173)
¿Es entonces el odio un modo de constituir al Otro, aunque más no sea mediante su exclusión?
Aquí afrontamos una cuestión crucial: el crecimiento del
racismo en el mundo ¿obedece acaso a la tentativa de restituir al Otro? El
avance del pensamiento xenófobo, junto al aumento de los movimientos de extrema
derecha cuya consigna gira en torno al odio, ¿no están al servicio de eso
mismo?
También nos interesará profundizar en la distinción entre
las formas de racismo, con sus correspondientes modalidades de odio.
martes, 15 de enero de 2019
Una nueva psicología de las masas
"El reverso de la biopolítica" Eric Laurent (1)
"Finalmente, destacaremos que el síntoma como acontecimiento de cuerpo no condena a ningún solipsismo o individualismo. Le adviene a un cuerpo prendido en el lenguaje, es decir un cuerpo tomado en el cuerpo social con otros. Ya que el cuerpo en cuestión no es el del individuo. Mientras que la Massenpsychologie freudiana, se basa en la identificación, lo que se esboza a partir del acontecimiento del cuerpo es una nueva psicología de las masas. Los movimientos de las masas contemporáneas, las "multitudes"(2) se hacen y se deshacen en nombre de algo que desafía a la identificación. Es la contrapartida del objeto de goce en el puesto de mando de la civilización. La nueva forma política así producida no es la del sentimiento, como se dice demasiado a menudo, sino la de los afectos (3), en el sentido del acontecimiento del cuerpo"
Por lo cual, el odio como afecto puede constituirse como un cuerpo político.
1) Laurent Eric. El reverso de la biopolítica Grama Ediciones 2016 pág. 24
2) Hardt M. y Negri A. , Multitude, Guerre et Democratie à l'age de l'Empire, La Découverte , Paris 2004, contraportada: La democracia a escala global se está convirtiendo....en el proyecto de la multitud.
3) London F. La societé des affects. Pour un structuralisme des passsions, Seuil, col. L Ordre philosophique, Paris, 2013 o, con otra sensibilidad polític, Hassner P., col. Les grandes éstudes internationales, París, 2015.
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