jueves, 21 de noviembre de 2019


                                                                                                   Juan Terranova
                                                                                                   (escritor e investigador)

Me escriben bolivianos diciéndome que no podemos opinar, nosotros, los argentinos,
sobre lo que pasa en Bolivia. Como si Bolivia no fuese nuestro país limítrofe,
como si nuestras naciones, todas ellas, no estuvieran tan cerca y mezcladas.
Como si solo ellos, los bolivianos, pudieran saber diferenciar un golpe de Estado de
sus deseos y fantasías de clase. Como si solo ellos tuvieran historia de golpes, violencia
e inmigración. Como si solo ellos y no nosotros, sus vecinos, sus primeros vecinos,
con los que compartimos frontera y diálogo cotidiano, como si solo ellos, digo,
pudiesen condenar o salvar a Evo. Como si nosotros no hubiéramos tenido problemas
con el Estado de derecho del gobierno de Macri, gobierno que encarceló líderes de todo tipo,
incluso líderes de los pueblos originarios y líderes populares. Creo que se equivocan
os hermanos bolivianos que dicen que los argentinos no podemos opinar. Creo que
esto es un claro problema regional y la Argentina y Bolivia son países unidos en su destino.
Dicho esto: viva Perón, viva Evo y viva la lucha de los pueblos latinoamericanos contra
el imperialismo y sus personeros.
Los golpistas bolivianos y sus aplaudidores piensan que van a poder sostener los logros
económicos de Evo sin Evo y sin las políticas económicas de Evo. Qué sorpresa se van
a llevar cuando empiecen las devaluaciones, las privatizaciones y la repartida.
Vuelve la rosca, vuelve el fantasma texano de El Goni.

Creo que los bolivianos que festejan el golpe no terminan bien de entender qué significa
ese proceso político para sus vecinos, nosotros, los argentinos. Las posibilidades que se
abren en la región están hechas de caminos que parecían ya clausurados. ¿Volvemos a
esas sombras, a esas noches oscuras, demasiado oscuras? Como fuere, qué ingenuidad
de nuestra parte creer que la democracia había llegado para quedarse, que la historia no
se repetía, que no se iba a repetir en sus peores formas. Y sin embargo, ahí está Bolivia
interrumpida con un estilo que es anacrónico. ¿O se trata de un futuro posible, compartido,
terrible?


¿Quienes son los que están ciegos?

Bolivia y la deconstrucción


Jorge Alemán [*]

"En este momento horrible de Bolivia surgen voces que desde distintos lugares reclaman abrir un "espacio crítico" con respecto a Evo, "pensar sus errores para no repetirlos ", "no ser binarios" etc. En otros términos, en el momento en que el verdugo levanta el hacha invitan a la víctima a "deconstruirse" y les proponen a los seguidores de Evo que reflexionen sobre todos los errores cometidos.
LUCIDEZ CRÍTICA
Más allá de la pobrísima idea acerca de la función de la repetición en la historia insinuada en esta posición, desde qué lugar de enunciación se pretende hablar, quienes son aquellos que por su valiente "lucidez critica " tienen el privilegio de situarse fuera del antagonismo para no ser "binarios". A qué lugar remite este uso masivo e indolente del término binario cuando somos los contemporáneos de una masacre?
ENDIOSAR A EVO
Es endiosar a Evo no señalar ahora, justamente ahora, todos los errores de su proyecto? Los que lo apoyamos sin ambivalencias y condenamos sin más al golpe, no habíamos visto los errores ? O ahora resulta que para no ser binarios nos podemos situar en una alteridad irreductible e intocable que nos protege y nos promete un futuro sin errores?
LOS INTELECTUALES CRÍTICOS
L@s intelectuales critic@s que nos quieren deconstruir en nuestro apoyo incondicional demuestran cómo, un supuesto ejercicio crítico ,a veces es nada más que ofender a la causa, esa causa frágil, errática, poblada de errores, pero con enemigos muy crueles y peligrosos como para salirse del "binarismo" haciéndose el distraíd@ con aquello que mata de verdad .Quienes son los que están cieg@s?
_____________________
*Jorge Alemán, en su muro
https://www.pagina12.com.ar/232179-bolivia-criticas-a-psicoanalistas-que-apoyan-el-golpe


Decimos no al golpe de estado que se perpetro en Bolivia y lamentamos profundamente los hechos de violencia que se desataron en Chile.

Condenamos este estado de cosas que tanto dolor trae a la población de uno y otro país.

Esperamos que el pueblo chileno sea escuchado en sus reclamos y que los actos que han acontecido sean fundantes de un realidad más justa.


domingo, 1 de septiembre de 2019

Diferencia entre machismo y patriarcado



                                                                                           Graciela Ruiz

La forma que adopta la militancia feminista en nuestros días es la evidencia de la pérdida de hegemonía del discurso amo que en las sociedades tradicionales estaban comandado por el nombre del padre.   No significa la remoción del discurso amo, se trata de una crisis de los significantes amos tradicionales que ocasiona  una deriva de las clasificaciones. Está por verse cuales de los nuevos significantes permanecerán como verdaderos. Como nuevos semblantes.
Por ejemplo, “la violencia de género” es un nuevo significante amo que fija un pedazo de real y ha adquirido una dimensión de verdad considerable. La deriva abierta de categorías nuevas de identidades sexuales también va aportando nuevos significantes[1]. Son modificaciones históricas del discurso amo que el psicoanálisis constata en las ocurrencias de la palabra de los analizantes.[2]
Para precisar el real en juego en los fenómenos de violencia hacia la mujer, no debe ser considerado el machismo como una expresión del patriarcado. Por el contrario, las manifestaciones llamadas machistas se ubican en los límites del discurso como efecto de la vacilación del semblante que es su agente. Ya sea en los “pasajes al acto” o en los “acting out”. En estos últimos, el semblante sube a escena y se propone como ejemplo, da a ver hace una mostración,  justamente de aquello que el sujeto no tiene, ostenta lo que no tiene, un semblante verdadero de autoridad.




[1] Transgenero, trans,transexual,andrógino,androgynous, neutrois, dos espiritus,no binario, género variante, fluido…….
[2] Brousse Marie Hélène. “El nuevo feminismo lacaniano” Blog Nel. Medellin.

lunes, 19 de agosto de 2019

Crímenes pasionales


La expresión “crímenes pasionales” se originó en el reconocimiento superficial de que las peleas originadas aparentemente por causas como celos, abandonos y desamor o sea por el amor y el odio, podían terminar con estos resultados. En los últimos años se ha cuestionado este concepto a raíz de suponer una cierta justificación de la violencia ya que algo bueno como la pasión del amor termina en el pasaje al acto criminal. El perfil del hombre amante de su mujer que se descontrola frente a la evidencia de la infidelidad no molesta mucho al espíritu machista. Algún tango puede dar cuenta de ello. Para conmover  esta naturalización  de los hechos, se comenzó a utilizar el término violencia de género. Pero el gran manto explicativo del “género” no aporto muchos recursos para acercarnos al real que está en juego. No es conveniente ocultar la cara estragante del amor, tampoco desconocer que el amor y el odio van juntos. Si nos animamos a saber un poco más de lo que estamos hechos y no tratamos de ignorar aquello que está ahí, tenemos más posibilidades de no ser sorprendidos desprevenidamente. Las mujeres deben poder interpretar y calcular la continuidad  entre la conducta amorosa  pasional extrema y el acto violento. Y porque no, también interrogarse acerca de  la dificultad de separación de ese hombre. ¿Cómo colma su ser verificar que el otro no puede vivir sin ella?  Si,  la pasión del neurótico es  justificar su existencia, lo sorprendente pero no menos real  es preferir la injuria a la indiferencia.

                                                                                    Graciela Ruiz

domingo, 28 de julio de 2019

Amor y odio como paradoja del sujeto

El poder del amado                                                                                                              El amor y el odio pueden anudarse por medio de la castración que implica el amor. El amante asume la castración, es el que no tiene, y el amado esta completo. El amado sustenta un poder sobre el amante. Estas posiciones son móviles, el amante aspira a ser amado, es decir a hacer surgir la falta en el otro. Así se anudan el amor y el odio, el odio aparece porque se revela el deseo de castración que implica el hecho de ser amado.  El obsesivo puede responder con odio al amor, porque advierte el deseo de castrarlo. El poder de la amada sobre él le despierta odio. El odio femenino con el hombre es justamente porque no deja surgir la falta en él.[1]  Miller comenta que los hombres que quieren a las mujeres son los que no temen presentarse en falta y son tanto más varoniles cuanto más amantes, asumiendo la castración y no preocuparse de ser amado.  Justamente la posición que se espera del padre, el padre tiene derecho al amor si esta père-versement (perversamente) orientado, es decir hace de una mujer, objeto “a” que causa su deseo[2]. Se trata de la transmisión del agujero de la castración. 



[1] Miller J.-A.(2006), “Introducción a la clínica lacaniana” Conferencias en España. Pág 301,302,303.Barcelona
[2] Lacan J.:”RSI”Seminario 22, inédito. Clase del 21 de Enero de 1975.